Gutenberg, me suena ... ¿No es un delantero alemán?

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“¿Sabéis quién es Gutenberg?” Cuando decidí que quería seguir el rastro de la vida y obra de Gutenberg, formulé esta pregunta a un grupo de cuatro alumnos de 1º de Bachillerato a los que encontré reunidos en su tiempo libre. Tan solo uno de ellos supo responder y la respuesta del susodicho alumno da título a esta mini-biografía: ¿Quién fue Gutenberg? ¿Qué es lo que hizo? ¿Realmente inventó la imprenta?

TEXTO POR JULIÁN ROYUELA
ILUSTRADO POR JOSÉ MORENO
ARTÍCULOS
HISTORIA
15 de Enero de 2015

Johannes Geinsfleisch

Johannes Gutenberg (Geinsfleisch de nacimiento) nació en Maguncia, en el suroeste de Alemania entre los años 1396 y 1400. Probablemente estudió en la cercana universidad de Erfurt, aprendió los secretos de la fundición de metales (entre ellos el oro y la plata) y trabajó como herrero y orfebre, pero debido a conflictos religiosos aparecidos en su ciudad natal se vio obligado a abandonar Maguncia para establecerse en Estrasburgo, donde comenzaron sus investigaciones, y sus problemas económicos.

Johannes Geinsfleisch zum Gutenberg
Johannes Geinsfleisch zum Gutenberg Fuente: Wikimedia.

A modo de curiosidad, cabría mencionar que se desconocen los motivos por los que decidió no usar su apellido de nacimiento. Hay quien sostiene que por temas políticos, aunque también hay quien cree que los motivos no fueron tan profundos sino que podría deberse a que en dialecto renano su apellido quería decir “carne de ganso” y era motivo de constantes burlas. Sea cual fuere el motivo, acabó adoptando como apellido el nombre de la casa paterna (zum Gutenberg).

Gutenberg se asoció con tres adinerados individuos de la nobleza local que le financiaron ciertas actividades relacionadas con el tallado de gemas y fabricación y venta de espejos. Parece ser que este negocio funcionó particularmente bien ya que entonces era costumbre hacer frecuentes exposiciones públicas de las reliquias de algún santo y para estas ocasiones los peregrinos solían llevar, montado o engarzado en el sombrero, dichos espejos que “captaban” los beneficiosos e invisibles rayos que las reliquias emitían.

Pese al éxito de este negocio, dedicaba la mayor parte del tiempo y el dinero a otros menesteres de los que no daba cuenta a nadie: experimentar con tipos móviles. Sin embargo, sus tres mecenas le descubrieron y quisieron formar parte de aquel reservado asunto. Gutenberg, que necesitaba dinero imperiosamente, accedió, firmando un contrato en 1438. Cuando uno de los socios capitalistas falleció y la familia de éste exigió entrar en la sociedad, Gutenberg se negó y el caso llegó a los tribunales, que acabaron dando la razón al impresor alemán.

De sus pruebas tipográficas no tenemos constancia debido al absoluto secretismo con el que trabajaba, pero ciertas facturas de la época muestran compras de cantidades ingentes de plomo, de moldes de fundición e incluso de una prensa de vino que adaptaría como imprenta.

Gutenberg permaneció en Estrasburgo hasta 1444 pero ya no volveremos a tener noticias suyas hasta cuatro años después y de nuevo en su Maguncia natal.

Hacia 1450 encuentra un nuevo mecenas, Johann Faust, que aporta 800 florines, una cantidad muy considerable para la época. Cuando el dinero se agota , el acaudalado inversor pasa a ser socio de Gutenberg y junto con Peter Schöffer, un reconocido calígrafo, ponen en marcha la que podríamos considerar primera imprenta tipográfica moderna.

La inversión de Faust, que duplicó en años posteriores, puso en marcha la obra cumbre de Gutenberg: la impresión de la Biblia de 42 líneas (se refiere al número de líneas impresas en cada página). Sin embargo, a raíz de este trabajo se producen diferencias entre Faust y Gutenberg ya que el primero prefiere la cantidad mientras que el segundo opta por la calidad de los trabajos. Este malestar, y probablemente la creencia de Faust de que el invento podía ser mejor rentabilizado, hace que Faust rompa su acuerdo con Gutenberg y le exija la devolución de lo invertido. Gutenberg no puede hacer frente a la cantidad exigida más los intereses y con las declaraciones en contra de Schöffer (que curiosamente se casaría con la hija de Faust), el tribunal sentencia que Faust se quede con el taller y la mitad de las Biblias impresas y Gutenberg con la otra mitad de las impresiones.

Ilustración de una imprenta
Ilustración de una imprenta Fuente: Ilustrador.

La Biblia de 42 líneas.

La Biblia, impresa en 1455 y preparada durante al menos cuatro años, se considera el primer libro impreso con tipografía móvil. A veces se mencionan otros documentos anteriores como merecedores de ese honor, como el Misal de Constanza y alguna Bula de Indulgencia, e incluso fragmentos de la Gramática de Donato, pero se tratan de pruebas del maestro impresor y no de obras completas.

La Biblia es la versión latinizada de San Jerónimo, consta de 1280 páginas y se imprimieron en torno a 200 copias, de las cuales la mayoría fueron en papel, aunque unas pocas lo hicieron sobre pergamino y fue preciso para la ocasión fundir casi cinco millones de tipos. En la actualidad se conservan en diferentes estados menos de cincuenta ejemplares.

Biblia de Gutenberg o Biblia de 42 líneas.
Biblia de Gutenberg o Biblia de 42 líneas. Fuente: Wikimedia.

En 1457 se publica el Mainzer Psalterium o Salterio de Maguncia, en el que ya no figura Gutenberg como editor, aunque por la fecha se cree que estuvo presente en su preparación y en gran parte del proceso de elaboración. De este libro tan solo han sobrevivido 10 copias que han servido para situarlo como una de las joyas más notables del arte de la imprenta.

La vida tras la pérdida del taller no fue nada fácil para Gutenberg, que arruinado y acosado por sus acreedores pidió “asilo” en una comunidad religiosa hasta conseguir, poco a poco, remontar el vuelo.

La Biblia, impresa en 1455 y preparada durante al menos cuatro años, se considera el primer libro impreso con tipografía móvil

Consigue un mecenazgo desinteresado para montar una pequeña imprenta en la que realiza varias obras menores. Algún tiempo después, gracias al amparo que le proporciona el arzobispo de Maguncia, se le concede una pensión anual y la exención de impuestos.

En los años posteriores el invento de Gutenberg se extendió rápidamente, primero en Alemania y después por toda Europa, abriéndose talleres de artes gráficas con cierta asiduidad. En España se tiene constancia de ello en el reino de Aragón hacia el año 1473.

En torno a 1474 aparece en Valencia la que es considerada la primera obra literaria impresa en España, Obres e trobes en lahors de la Verge María, que se conserva en la biblioteca de la Universidad de Valencia

Los tipos móviles.

Para entender el porqué de la importancia de la invención de Gutenberg, que no es otro que la creación de los tipos móviles de metal que sentaron las bases de las imprentas modernas, tendríamos que centrarnos en una época en que las copias de los libros eran manuscritas. Generalmente las copias las realizaban monjes trasladando los mismos caracteres de un libro a otro, pues contrariamente a lo que se piensa, muchos de ellos no sabían ni leer ni escribir y copiar un solo libro podía demorarse años.

El verdadero logro de Gutenberg no fue inventar la imprenta en sí, sino el hecho de dividir la escritura en elementos individuales, metálicos, independientes y reutilizables que encajaban en moldes para formar las líneas y que, una vez fabricados, quedaban a disposición del propietario para utilizarlos a conveniencia en posteriores trabajos, acelerando con ello el ritmo de fabricación y producción hasta extremos insospechados.

Cajón con tipos móviles metálicos.
Cajón con tipos móviles metálicos. Fuente: Wikimedia.

También hay que recordar que el sistema habitual de impresión hasta la aparición de Gutenberg era la xilografía, es decir, la talla en bloques de madera de los caracteres o imágenes que se iban a imprimir y su inmersión en tinta para su impresión. Este tipo de impresión es muy complicado cuando los caracteres son letras de pequeño tamaño: a la dificultad del tallado en miniatura se añadía la del rápido deterioro de la madera. El holandés Laurens Janszoon Koster, para algunos el verdadero inventor de la imprenta, ya experimentaba hacia 1420 con bloques de madera y fracasó debido precisamente a estos problemas.

El verdadero logro de Gutenberg no fue inventar la imprenta en sí, sino el hecho de dividir la escritura en elementos individuales, metálicos, independientes y reutilizables que encajaban en moldes para formar las líneas

Además, se tienen noticias de que en Corea, hay impresiones tipográficas del siglo XIII y en China llevaban experimentando con la impresión con piedras talladas en relieve, tinta y papel desde el siglo II d. C. En realidad, distintas técnicas de impresión, con madera, arcilla e incluso piedras, se han llevado a cabo a lo largo de la historia desde alrededor del 1700 a. C., año en que se data el famoso disco de Festos, un disco de arcilla cocida con inscripciones en ambas caras. Este hallazgo extraordinario fue descubierto en 1908 por un arqueólogo italiano, Luigi Pernier, durante la excavación del palacio minoico de Festos, en el sur de Creta, y tiene el honor de ser el primer documento conservado impreso con caracteres móviles, además de uno de los mayores misterios de la arqueología moderna, ya que su uso y origen continúa siendo desconocido y su escritura aún no se ha descifrado.

Disco de Festos.
Disco de Festos. Fuente: Wikimedia.

Gutenberg falleció en 1467 y fue enterrado en Maguncia.

P.S. El delantero alemán que el estudiante mencionaba al principio, por afinidad en el nombre, podría tratarse de Marcus Berg, delantero varias temporadas en el Hamburgo de la liga alemana y actualmente en el Panathinaikos griego.
No se conoce ningún vínculo genealógico entre ambos.

Fuentes y bibliografía para saber más de la imprenta en la época y de Gutenberg:

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