Entrevista a Ada Yonath

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TEXTO POR CRISTINA ESCANDÓN
MUJERES DE CIENCIA
ENTREVISTA | NOBEL
16 de Marzo de 2016

En primer lugar queremos darle las gracias por aceptar esta entrevista. Es todo un honor poder conversar con una persona que es toda una referencia en el mundo de la ciencia.

Tenemos entendido que ya desde una edad muy temprana usted usaba la curiosidad innata que poseen todos los niños para hacer experimentos. ¿De dónde surgió su pasión por la ciencia? ¿Cuándo supo que quería dedicarse profesionalmente a ella?

Todo vino de mi curiosidad. Cuando ya era estudiante. Me matriculé en la universidad porque era interesante. En ese momento tenía que ocuparme de mi madre y mi hermana y quería estar próxima a ellas. También tenía que contribuir económicamente así que obtuve becas y varios trabajos mientras estudiaba.

¿Le influyó en su decisión el año que estuvo en el ejército donde adquirió experiencia clínica?

Mi servicio militar fue interesante, pero mi curiosidad y mi deseo por descubrir empezaron mucho antes de que me uniera al ejército.

Nos gustaría saber cómo recuerda su época de estudiante. ¿Sintió que se le trataba de forma diferente por ser mujer?

Recuerdo mis años de estudiante como algo fantástico y tengo que decir que no me sentí discriminada por el hecho de ser mujer.

Hemos leído en alguna entrevista anterior que encontró la inspiración para su trabajo sobre los ribosomas leyendo sobre los osos polares, ¿es esto cierto? ¿Cómo ocurrió?

Tenía curiosidad por la traducción del código genético a proteínas desde que supe del ADN. Esto ocurrió cuando era estudiante y continuó cuando me convertí en científica. El texto del que hablé que trataba sobre la hibernación de los osos polares proporcionó ideas y pistas sobre la cristalización de los ribosomas, pero eso fue años después.

Parece que la inspiración llega a través de distintas vías. ¿A qué científicos admira o han sido fuente de inspiración a lo largo de su carrera?

Cuando era muy joven, Marie Curie fue una inspiración para mí. Más adelante me volví más crítica…

Santiago Ramón y Cajal, el científico español más importante, era aficionado a la fotografía, al dibujo y a la escritura. ¿Cree que es posible que los científicos encuentren su inspiración en el arte?¿Hay algún artista o escritor en el que encuentre inspiración?

Puede ser, pero cada científico es distinto y por lo tanto no puedo generalizar.

Usted ha trabajado en Estados Unidos, en Alemania, Francia o Israel, ¿existen diferencias en la forma de trabajar de los científicos y en cómo se implican los diferentes estados en el desarrollo de la ciencia en sus países?

Los objetivos científicos básicos en estos países son muy similares. Hay algunas diferencias personales, como ocurre en muchas otras profesiones.

En 2009, junto con Thomas Steitz y Venkatraman Ramakrishnan, le fue otorgado el Premio Nobel de Química. Además de la alegría, el prestigio y el interés mediático ¿supuso mejoras laborales, más subvenciones o fondos para sus investigaciones?

El premio Nobel aumentó mis oportunidades para conocer a gente interesante y a estudiantes. NO aumentó mis posibilidades de conseguir proyectos y financiación. De hecho algunos de mis proyectos se congelaron…

En ese momento se convirtió en la primera mujer israelí en ser galardonada con el Premio Nobel. ¿Recibió alguna crítica por el simple hecho de ser mujer?

Nada de críticas, solo admiración.

De las cuatro mujeres que han ganado el Nobel de Química (Marie Curie, Irene Joliot-Curie, Dorothy Crowfoot Hodgkin y usted) y una que en nuestra opinión debió ganarlo, Rosalind Franklin, tres habéis sido reconocidas por trabajos en difracción de rayos X para determinar estructuras de moléculas de gran interés biológico. ¿Cree que es una casualidad?

La cristalografía requiere intuición. Quizá este sea el motivo por el que las mujeres se sienten atraídas a este campo (pasa en todas partes: universidades, centros de investigación, etc), no solo con los premios Nobel.

¿Qué tiene esta disciplina que no tengan el resto?

Es la única manera de entender las bases de ciertos procesos naturales.

¿Han sido Crowfoot Hodgkin y Franklin inspiración para usted?

No conocí a Franklin pero admiraba su trabajo y su actitud científica. Sí que conocí a Hodgkin y aprendí mucho de ella.

El galardón de mayor prestigio mundial sigue otorgando el premio a un porcentaje bajísimo de mujeres, y se nota aún más en categorías como física, química o economía.  ¿Qué piensa que manifiesta esa brecha de género?

El premio Nobel se otorga al trabajo realizado. Esto en la práctica incluye a gente bastante mayor. Yo creo que el bajo número de premiadas refleja por un lado la actitud del pasado, cuando la sociedad desanimaba a las mujeres convertirse en científicas y por otra, la actitud frecuente de la naturaleza de las mujeres, mucho menos agresivas para convertirse en jefas de equipo.

¿Se corresponde con una fuerte discriminación en los laboratorios, empresas o sociedades científicas?

No he sufrido ninguna discriminación, por tanto no puedo responder esta pregunta.

Ha sido galardonada con el Premio L'Oreal Unesco para las Mujeres en la Ciencia. ¿Qué opina sobre el papel de las mujeres en la ciencia y su presencia en el mundo científico?

Creo que la ciencia es independiente del sexo.

¿Ha sentido en algún momento de su carrera que no se la tenía en cuenta de la misma manera que a sus compañeros hombres?

Rotundamente, no.

¿Piensa que en la actualidad los gobiernos han establecido políticas suficientemente efectivas para reducir esta desigualdad?

No tengo información sobre esto, pero quiero subrayar que el impulso por la igualdad puede generar problemas si sustituye al impulso por la excelencia, que debe ser el único criterio.

Usted es Doctora Honoris Causa por diversas universidades de diferentes partes del mundo. Últimamente estamos viendo cómo muchos de estos títulos están siendo retirados a empresarios, políticos o actores como Bill Cosby.  ¿Qué opinión le merece?

Opino que el título de Doctor Honoris Causa se concede a personas que han contribuido de forma significativa a la humanidad, independientemente del campo.

Algo que preocupa a la sociedad actual es el auge de las pseudociencias ¿Cuál es su opinión general sobre la homeopatía y las corrientes como los grupos antivacunas? ¿Qué le parece que esas prácticas estén proliferando en la sociedad e incluso se cuelen en las universidades?

Los ejemplos que pones no están conectados a la ciencia, sino a tratamiento médico. No soy experta en esos temas.

¿Cree que vivimos en una época en la que la percepción social de la química no es buena, que se identifica lo natural con bueno y lo químico con perjudicial? ¿Qué podemos hacer al respecto?

Nosotros los científicos tenemos que explicar que todo lo que tenemos es el resultado de la investigación científica.

En la actualidad, el conocimiento científico sigue sin ser lo suficientemente cercano a la población general…

Claro, para entenderlo uno tiene que estudiar, y la mayoría de la gente no estudia ciencias.

¿Cree que los científicos se deben involucrar en la comunicación social de la ciencia?

Sí, pero solo si quieren y pueden contribuir significativamente.

¿Puede recomendarnos a algún divulgador científico y libro que le guste especialmente?

Lo siento, pero por principios no recomiendo libros, lo que diga puede herir a alguien.

Para Principia es muy importante no solo hacer llegar conocimientos científicos a los niños sino también transmitir los valores que la ciencia aporta. ¿Se potencian suficientemente la curiosidad, la observación, el error, la determinación o la imaginación en las aulas? ¿Qué cambiaría de la enseñanza en las escuelas?

Sí, si se hace de forma excelente.

Una vez más queremos agradecerle todo el tiempo que nos ha dedicado y darle la enhorabuena por sus éxitos. Muchas gracias.

También queremos dar las gracias a Patricia Rodríguez, Silvia Mielgo y Rafael Medina por su colaboración en el desarrollo de esta entrevista.

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