Redescubriendo los transgénicos: contaminación

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Los transgenes son los genes que se introducen en los cultivos transgénicos procedentes del genoma de otro organismo. Estos son los que confieren a la planta nuevas características como resistencia a herbicidas o a plagas. ¿Qué pasa si estos transgenes se dispersan y se introducen en plantas silvestres?

TEXTO POR CARLA ROMEU DALMAU
ILUSTRADO POR SEÑORA MILTON
ARTÍCULOS
28 de Abril de 2016

En la primera entrega de esta serie os expliqué la situación actual de los dos cultivos transgénicos más utilizados a día de hoy: resistentes a herbicidas y/o a plagas. En esta segunda entrega me gustaría hablar sobre uno de los riesgos que ha generado más preocupación con respecto al uso de los cultivos transgénicos: la migración de transgenes de plantas transgénicas a plantas silvestres. Todas las plantas (transgénicas o no) pueden dispersar sus genes a través del polen o de las semillas. El problema de la dispersión de genes entre cultivos transgénicos y plantas silvestres es que esta dispersión puede significar que plantas silvestres adquieran características artificiales que habían sido destinadas a plantas transgénicas. 

Por ejemplo, en un estudio en Canadá se demostró que los transgenes de resistencia a herbicidas introducidos en la colza habían llegado a plantas silvestres emparentadas con esta especie. Esta dispersión de transgenes puede generar problemas graves. Por una parte, puede implicar cambios biológicos y evolutivos en las plantas silvestres receptoras. Por otra, si la planta silvestre que recibe el transgén de resistencia a herbicidas es una mala hierba, ésta puede volverse resistente a los herbicidas, y generar problemas al agricultor al no poder controlarlas eficazmente. 

Es importante recalcar que esta transmisión de genes entre cultivos transgénicos y plantas silvestres solo puede ocurrir con plantas silvestres que sean parientes de la planta transgénica, ya que los cultivos solo pueden hibridarse (a través del polen) con especies silvestres con las que estén emparentadas, no con cualquier planta que esté en las cercanías.

El problema de la dispersión de genes entre cultivos transgénicos y plantas silvestres es que esta dispersión puede significar que plantas silvestres adquieran características artificiales que habían sido destinadas a plantas transgénicas

Uno de los casos que ha generado más preocupación y controversia es el cultivo de maíz transgénico en México. En este país, el maíz se domesticó hace miles de años y el uso de cultivos transgénicos podría suponer la migración de transgenes no solo hacia parientes silvestres, sino también hacia la gran cantidad de variedades de maíz autóctonas. Estas variedades contienen la mayor diversidad genética de maíz del mundo, por lo que, aplicando el principio de precaución, el cultivo de maíz transgénico está hoy en día prohibido en México. De todas formas, el debate sigue abierto y algunos científicos ven con buenos ojos que se usara maíz transgénico para aumentar la producción, por ejemplo a través de variedades transgénicas resistentes a la sequia o a las heladas.

La dispersión de material transgénico hacia cultivos no transgénicos genera preocupación a nivel ecológico (por la potencial perdida de diversidad genética de los cultivos), pero también a nivel económico. En Europa, si de forma accidental un cultivo convencional contiene más de un 0.9% de material transgénico, se tiene que informar al consumidor, lo que puede conllevar problemas a los agricultores convencionales a la hora de vender su producto. Estas contaminaciones pueden ocurrir a través del polen, y también a través de las semillas. 

Cuando se plantan cultivos convencionales en campos donde antes se habían cultivado plantas transgénicas, es posible que queden semillas transgénicas en el suelo. Si estas semillas germinan con el cultivo convencional pueden generar problemas económicos al agricultor. Otra forma de contaminación es a través del transporte de semillas, ya que si no se vigila se pueden mezclar semillas transgénicas con semillas convencionales.

En Europa, si de forma accidental un cultivo convencional contiene más de un 0.9% de material transgénico, se tiene que informar al consumidor, lo que puede conllevar problemas a los agricultores convencionales a la hora de vender su producto

El transporte de semillas transgénicas tiene que ir acompañado de medidas de contención no solo para evitar que se mezclen con las convencionales, sino también para evitar que se dispersen en el ambiente. Un estudio en Suiza demostró que, de forma accidental, la colza transgénica resistente a herbicidas había llegado a las vías férreas de este país. Aunque Suiza no cultiva ni importa colza transgénica, se encontraron un total de 50 plantas transgénicas alrededor de las vías de tren. Probablemente estas plantas tienen su origen en el vertido accidental de dichas semillas durante su transporte. Aunque parece que esta contaminación no es muy común, podría crear problemas si estas poblaciones de plantas transgénicas se establecen y continúan su dispersión. De hecho, las vías férreas suizas pueden ser un ambiente ideal para la dispersión de plantas transgénicas resistentes a herbicidas, ya que de forma regular se aplican herbicidas para controlar las malas hierbas, generando una presión selectiva positiva para estas plantas modificadas genéticamente.

En conclusión, el uso de cultivos transgénicos tiene que ir acompañado de medidas y regulaciones apropiadas para evitar al máximo la dispersión de estas plantas y de sus transgenes. Las plantas transgénicas deben cultivarse suficientemente lejos de los cultivos convencionales para evitar el flujo de polen, y se debe evitar la dispersión de las semillas transgénicas durante la siembra, cosecha y el transporte del cultivo. También se debe evitar cultivar plantas transgénicas en los centros de origen de estas plantas y en zonas habitadas por plantas silvestres emparentadas. Si los transgenes llegan a las plantas silvestres puede resultar beneficioso, dañino o neutro para la propia planta, dependiendo de la acción del gen y de las condiciones del entorno. Así pues, es necesario estudiar caso por caso, cultivo por cultivo, país por país, antes de decidir si los riesgos ambientales y económicos asociados con la dispersión de transgenes son aceptables.

Referencias

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