Surfeando por la banda de Möbius

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Estela Plateada (cuyo nombre original en inglés es Silver Surfer) es un superhéroe creado por el dibujante Jack Kirby en 1966 para la serie Marvel de Los 4 Fantásticos. Es conocida la historia de cómo Stan Lee, el guionista de la serie, cuando iba a incluir los diálogos en la historia dibujada por Kirby, se encontró con un personaje que no estaba en su argumento original. Sin embargo, también es bien sabido que Lee quedó fascinado con el personaje y lo hizo suyo, realizando diferentes historias con nuestro surfista de plata a lo largo de las décadas con dibujantes tan reconocidos como John Buscema, John Byrne o Moebius, además del propio Kirby. En la mayor parte de estas historias, Lee utiliza el personaje para una suerte de reflexión existencial, de manera que muchas de las historias con mayor carga emocional que escribió a lo largo de su carrera tuvieron a Estela Plateada como protagonista.

TEXTO POR KIKO SÁEZ DE ADANA
ILUSTRADO POR ENERI MATEOS
ARTÍCULOS
ARTE | CÓMIC | MATEMÁTICAS
10 de Marzo de 2017

Hace aproximadamente tres años, apareció una nueva serie del personaje escrita por Dan Slott y Mike Allred, en donde, de una forma muy diferente a como lo hiciera Lee, se realiza también una profunda reflexión de lo que significa un ser cósmico como Estela Plateada en un universo de ficción como el de Marvel y, sobre todo, una reflexión sobre las relaciones de un ser prácticamente todopoderoso con los seres humanos, representados, en este caso, por el personaje de Dawn Greenwood con la que Estela recorrerá el universo y entablará una relación de amor y amistad que sirve como excusa para teorizar sobre el papel del ser humano en el universo.

Dawn Greenwood, con la que Estela recorrerá el universo y entablará una relación de amor y amistad, sirve como excusa para teorizar sobre el papel del ser humano en el universo.

Estela Plateada y Dawn Greenwood. Créditos: Marvel Worldwide, Inc.

¿Y qué tiene esto que ver con la ciencia? Pues bien, en el número 12 de la serie americana (publicado dentro del tercer tomo de la serie española), Slott y Allred deciden realizar un experimento formal y plantearse buena parte del número disponiendo las viñetas en forma de una banda de Möbius. Esta es una superficie de una sola cara y un solo borde. Es decir, si se trata de colorear la cinta por la supuesta cara exterior al final quedará coloreada toda la cinta, por eso no tiene sentido hablar de cara interior y cara exterior. Además, si se trata de recorrer el borde con un dedo, se aprecia que en algún momento se vuelve al inicio, lo que demuestra que el borde es único. Otra propiedad muy interesante de la banda es que es una superficie no orientable, lo que significa que al desplazarse de forma paralela a lo largo de la cinta, se llegará de nuevo al inicio con la orientación invertida, es decir, que una persona que se desplace tumbada sobre una banda de Möbius mirando hacia la derecha, aparecerá mirando a la izquierda tras realizar una vuelta completa.

Banda de Möbius

Esta figura geométrica fue descubierta de forma independiente por los matemáticos alemanes August Ferdinand Möbius y Johann Benedict Listing en 1858, debiendo su nombre al primero de ellos. Desde su hallazgo, la banda de Möbius ha fascinado por igual a matemáticos y legos convirtiéndose en una metáfora de cambio, rareza, giro y renovación. Lo curioso es que la banda de Möbius ha conseguido uno de los objetivos básicos de Principia: la unión de las llamadas dos culturas. No solo sus apariciones en matemáticas, ciencia e ingeniería han crecido exponencialmente con el paso de las décadas, sino que también ha fascinado a escritores, artistas y cineastas que han incluido la banda en sus historias de ficción. 

La banda de Möbius en la ficción ha simbolizado siempre lo interminable, lo cíclico y, por tanto, sirve como una fuerte reflexión sobre el tiempo en el universo y su relación con el espacio. Así en el episodio A Contrarreloj de Star Trek: La Nueva Generación se menciona la llamada teoría de Möbius en la que determinadas decisiones pueden convertir el tiempo en algo cíclico condenando a los personajes a repetir una y otra vez los mismos eventos en un bucle sin salida. O también en la película argentina Möbius dirigida en 1996 por Gustavo Mosquera donde la red de metro de la ciudad de Buenos Aires se ha vuelto tan compleja que ni los ingenieros que la diseñaron son capaces de reproducirla. Cuando un tren se pierde, un matemático llega a la conclusión de que la complejidad de la red ha creado una banda de Möbius que el tren está recorriendo infinitamente fuera de la vista del resto del mundo. La historia, inspirada en el relato Un metropolitano llamado Möbius escrito en 1950 por A.J. Deutsch y situado en la ciudad de Boston, sirve como metáfora sobre la gente desaparecida durante la dictadura argentina.

Lo interesante de la historia de Estela Plateada que centra este artículo es que hace uso de las características propias del cómic como medio de expresión. Siguiendo el camino iniciado por Alan Moore en el número 15 de la serie Promethea, donde en una doble página los personajes recorrían una banda de Möbius de la que solo les podía sacar el lector pasando de página, Slott y Allred crean en el número 11 una disposición de viñetas que sigue también la misma forma.

Banda de Möbius en Promethea. Créditos: J.H. Williams III & Alan Moore

La idea planteada por los creadores de la historia es que Estela Plateada está inmerso en un bucle temporal que le hace repetir una y otra vez los mismos acontecimientos, hasta que se da cuenta de que es el libre albedrío el que puede liberarle de ese ciclo. Contado de esta manera podría ser una historia más que hace uso de la banda en su argumento. Sin embargo, la novedad que aportan Slott y Allred es que la banda no es solo parte del argumento, sino que la propia narración en viñetas está configurada en forma de banda de Möbius. La maestría narrativa de un autor como Mike Allred permite hacer uso de todo el potencial del cómic, para a través de una narración gráfica mostrar al lector lo que significa una figura geométrica de una sola cara como la que nos ocupa.

Bucle infinito de Estela Plateada en el número 11 de la serie. Créditos: Marvel Worldwide, Inc.

Por tanto, además de una reflexión sobre el carácter cíclico del tiempo y el espacio como sucede en la mayor parte de las narraciones que se han inspirado en la famosa banda, esta historia de Estela Plateada puede considerarse una maravillosa lección de geometría, accesible incluso al lector menos versado en matemáticas. El carácter innovador a nivel formal y narrativo de este episodio sirvió para que fuera galardonado con el premio Eisner, que es —para que nos entendamos— el equivalente en el cómic a los Oscar del cine, a la mejor historia unitaria en la edición de 2015. Un gran ejemplo de la belleza de la unión entre el arte y las matemáticas.

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