Dorotea Barnés, la luz invisible

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Esta es la historia de una vida interrumpida por la guerra que no difiere mucho de esos tristes relatos sobre los refugiados que actualmente deambulan por nuestro maltrecho planeta. La ira y el ansia de poder mueven más montañas que la fe y hace 80 años impidieron que una admirable mujer llamada Dorotea Barnés nos siguiera regalando progreso. Esta química inteligente y apasionada fue una pionera en su campo e introdujo en España técnicas punteras para el análisis físico-químico de los compuestos.

TEXTO POR ESTIBALIZ URARTE
ILUSTRADO POR BÁRBARA PULIGA
MUJERES DE CIENCIA
CIENCIA DE ACOGIDA | QUÍMICA
1 de Junio de 2017

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Aunque nuestros ojos no sean capaces de percibirla, las moléculas absorben y emiten luz. Dependiendo del modo en el que la absorban o la emitan, dibujan una especie de huella invisible llamada espectro. Los científicos son capaces de interpretar dicho espectro y conocer el estado o estructura de muchos compuestos mediante un conjunto de técnicas que conocemos como espectroscopia.

La protagonista de la historia que nos ocupa también emitía luz, una luz muy intensa que desgraciadamente no era visible para los no instruidos. Dorotea Barnés, una de las químicas españolas más influyentes de la Edad de Plata, no logró pasar a los anales de la historia y su llama finalmente terminó por extinguirse por culpa de un conflicto bélico, un régimen dictatorial y un marido totalitario. 

Puedes leer el texto completo en la web de Ciencia de Acogida siguiendo este enlace.

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