Un tesoro por descubrir

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Seguro que cuando has oído hablar alguna vez de la ciudad de Nueva York, siempre se te ha presentado Central Park como un sitio especial al que ir a pasear en cualquier época del año. Pero, aparte de ser un parque grande, un pulmón verde en una ciudad tan gris y tan alta, ¿qué más es Central Park?

TEXTO POR RAQUEL MARTÍNEZ CANTÓ
ILUSTRADO POR ANA CAMPUZANO
TURISMO CIENTÍFICO
CINE | GEOLOGÍA | TURISMO
15 de Febrero de 2018

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Central Park abrió al público oficialmente en 1876, tras veinte años de construcción, y ocupa unas 340 hectáreas. Se estima que es el parque más concurrido de Estados Unidos, con más de 37 millones de visitantes al año, a pesar de no ser el más grande (récord que mantiene el Fairmount Park de Filadelfia) ni el más espectacular, como podría ser el Parque Nacional del Gran Cañón o Yosemite con sus secuoyas gigantes.

En 1963, el parque fue declarado Lugar Histórico Nacional de Estados Unidos, tras sufrir una reorganización y adaptación a las nuevas necesidades de la población. En estas obras se diseñaron campos de fútbol y balonmano, se replantó el césped, se implantó un gran prado para el esparcimiento público e incluso se empezó a realizar el festival anual de teatro Shakespeare in the Park. Además, se cerró al tráfico rodado los fines de semana (iniciativa que continúa en la actualidad).

Vista general del lago más grande de Central Park

Pero el parque tiene un interés más allá del mero entretenimiento: un interés geológico. Y es que en el parque destacan las rocas sobre las que suelen sentarse grupos de amigos a jugar.

Vista general de las rocas metamórficas

Estas rocas son de la formación Manhattan, del Cámbrico, y se extienden por todo el parque. Son rocas metamórficas, esquistos granulados y gneises. Muchos de ellos muestran en su superficie estriaciones, superficies pulidas por glaciares y surcos tallados por el fregamiento de otras rocas más pequeñas sobre ellas, producidos por el movimiento del glaciar hacia el sur.

Por si hay algún interesado en visitar el lugar no solo por su belleza sino también por su geología, os diré que en las superficies pulidas se puede observar la meteorización que han sufrido las rocas. Se pueden apreciar las capas resistentes ricas en cuarzo en contraste con las capas blandas constituidas por feldespatos y micas. También se observan algunas fracturas causadas por el agua que se congela dentro de la roca y la rompe.

Detalle de la litología presente en el parque

Pero los cinéfilos reconocerán además en cada uno de los rincones de Central Park algunas secuencias de películas. Por ejemplo, podemos distinguir el parque en escenas de Love Story (1970), Serendipity (2001), Encantada (2007) y muchas de las películas de Woody Allen.

Así que, si alguna vez tenéis la oportunidad de viajar a Nueva York, no dejéis de pasar por este parque para disfrutar de los vestigios de un tiempo geológicamente tan lejano a nosotros. Y, por supuesto, de disfrutar de un día de tranquilidad en medio del bullicio que supone la ciudad.

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