¿Y si se hiciera una versión marina de Jurassic Park?

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¿Cuántas veces has visto o has oído hablar de Jurassic Park? Muchísimas, por supuesto. En esta saga se observan muchos tipos diferentes de dinosaurios, tanto herbívoros como carnívoros. Incluso muchos de nosotros sabemos que no todos esos dinosaurios son tales o que no son todos del mismo periodo de tiempo (en las películas se mezclan animales del Jurásico y del Cretácico sin más). Pero ¿os habéis parado a pensar qué ocurría en los mares jurásicos?

TEXTO POR RAQUEL MARTÍNEZ CANTÓ
ILUSTRADO POR ATÓMICO GARCÍA
ARTÍCULOS
BRAQUIÓPODOS | CRINOIDEOS | PALEONTOLOGÍA
20 de Febrero de 2017

Es posible que algunos de vosotros me digáis: «¡había dinosaurios marinos!». Otros que hayan investigado algo más dirán que no, que los marinos no eran dinosaurios. Pero a ver, pongamos algo de orden. Los gigantes de los mares eran tanto peces como reptiles. Entre estos últimos estaban los ictiosaurios y plesiosaurios. Un ejemplo de ictiosaurio es el conocido Monstruo de los lagos Storr, un fósil de casi 4 metros de largo que fue encontrado en Escocia. Seguro que causaba terror a todos los demás habitantes de los mares. Pero no es de estos animales de los que os quería hablar.

Otro grupo que también vivió en este periodo pero en el que quizá no hayáis pensado es el de los ammonoideos. Estos fueron moluscos cefalópodos que tenían una concha externa en espiral con cámaras hechas de aragonito (un mineral como la calcita). Actualmente, están extintos pero son parientes de los actuales pulpos, sepias, calamares y nautilos. Durante el Jurásico, sus conchas adquirieron curiosos patrones fractales. Aunque fascinantes, tampoco son estos los animales que más me interesan.

Quiero hablar, y ya os lo digo claramente, de crinoideos y braquiópodos. Son los grandes desconocidos de este periodo. ¿Y por qué? Porque no son tan grandes ni tan espectaculares como estos otros que ya he comentado, ni son indicadores de nada a grandes rasgos. Pero nos interesan porque, al contrario que los ictiosaurios o los ammonites, los braquiópodos siguen vivos actualmente. No las mismas especies ni en tales cantidades, por supuesto, pero ahí siguen.

Esquema de un fondo marino, arenoso, del Jurásico, con su fauna característica. B - crinoideos. E – braquiópodos. I – bivalvos. N – ammonoideos. O – belemnites. Fuente.

Los braquiópodos son animales con dos valvas de diferentes tamaños y formas (lo que les diferencia de los bivalvos, que las tienen iguales). Normalmente, viven fijos a sustratos duros por un tubo (pedúnculo) que sale a través de un orificio (foramen), es decir, viven en contacto directo con el fondo del mar, son bentónicos. Pero algunas especies viven enterradas en sustratos blandos, donde forman galerías. Si te encuentras algún fósil de este tipo, lo más probable que sean rinconélidos que son los que tienen las valvas con pliegues (costillas), o que sean terebratúlidos y sus valvas sean lisas.

Fósil del braquiópodo Platystrophia ponderosa. Créditos: Mark A. Wilson (Department of Geology, The College of Wooster)

Los crinoideos, por su parte, son un tipo de equinodermos que viven por regla general fijados a un sustrato sobre el fondo marino, por lo que también son bentónicos. Son el grupo más primitivo y siguen vivos en la actualidad. Para que os hagáis una idea, son más conocidos como lirios de mar. ¿Os suenan? Ahora sí, imagino. Actualmente, podemos encontrar una especie en el Cantábrico, por si alguien tiene curiosidad. Los crinoideos tienen un cuerpo largo, que es un pedúnculo articulado que le permite flexionarse. Esto es lo que normalmente encontramos como fósil, los trocitos de pedúnculo dispersos en la roca porque al estar unidos por colágeno, la intensidad de la corriente no permite que se conserven unidos, salvo casos excepcionales.

Especie de crinoideo Ptilometra australis. Créditos: Richard Ling

Estos organismos, junto con los belemnites, son los que poblaban los mares del Jurásico, principalmente. Así que vuelvo a lanzar la pregunta del inicio: ¿os los imagináis a todos protagonizando una película de Steven Spielberg?

Crinoideos y Braquiópodos, los grandes desconocidos de este periodo.

Si no queréis esperar a verlos en la gran pantalla podéis acercaros a Serra Pelada y la Serra de la Creu, al lado mismo de La Romana, población del interior de Alicante. En este enclave se encuentra uno de los mejores yacimientos de España para verlos, aunque, por desgracia, el ayuntamiento no lo ha declarado como zona de interés. En esta región se han encontrado nuevas especies de braquiópodos y se siguen investigando cómo se formó parte del yacimiento.

Fotografías diversas con ejemplares de braquiópodos y crinoides en Serra Pelada, La Romana.
Vista del área donde se encuentra el yacimiento en la Serra de la Creu, La Romana.
Fotografías con ejemplares de crinoides y ammonites localizados en la parte superior de la Serra de la Creu, donde se ven las concreciones de hierro que los rodean.

No hay que olvidar, si se decide visitar el enclave, que se debe respetar el yacimiento. Esto incluye no cometer un expolio de los ejemplares que se encuentran allí. Dejarlos donde han sido encontrados es fundamental para que los investigadores puedan seguir trabajando con ellos y los demás podamos disfrutar de su presencia.

REFERENCIAS

Un «monstruo marino» jurásico descubierto en un lago escocés. National Geographic.
El Cerro de la Cruz. Senderos geológicos de Alicante.
—Martínez-Cantó, R. (2013): L’avaluació del patrimoni paleontològic als instruments d’ordenació territorial. Proposta d’ordenació urbanística de la Serra de la Creu (La Romana, Alacant). Univ. Alicante.

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