Virus: ni vivos ni muertos

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Virus: ni vivos ni muertos (Editorial Guadalmazán. 2018) es el título del último libro del científico y divulgador Jose Antonio López Guerrero, más conocido en los ambientes como Jal.

En él, Jal desvelará, en su habitual tono desenfadado a la par que riguroso, cuestiones fundamentales sobre estos fascinantes microorganismos, más allá de la mera cuestión de si están o no vivos. Su papel en la evolución, su uso como agentes terapéuticos, su papel como agentes causantes de enfermedades o las envidiables estrategias de supervivencia serán solo algunos de los temas que se detallan en este libro.

TEXTO POR QUIQUE ROYUELA
ARTÍCULOS
LIBROS | MICROBIOLOGÍA | VIRUS
3 de Julio de 2018

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«Finalmente, el libro se ha titulado Virus: ni vivos ni muertos, pero, inicialmente, tenía otro título en mente: Virus: ni galgos ni podencos», declara Jal en tono jocoso para continuar alñadiendo: «Si bien, el título final hace referencia a la polémica que los científicos mantenemos en torno a la naturaleza —vivos o inertes— de estos agentes, parásitos intracelulares obligados, la verdad es que el título alternativo quería llamar la atención sobre la confusión social y mediática que hace que muchos medios —no ya solo nuestro vecino del quinto— hablen de el virus de la tuberculosis o, todavía más alejados, el virus de la malaria».

Los virus... son virus. Unos agentes infecciosos, sí, pero también unos microorganismos necesarios para nuestra evolución. Tanto es así que les debemos nuestra condición de mamíferos con placenta o la expresión y regulación de muchos de nuestros genes, segun apuntan las investigaciones. «Tenemos cerca de un 10% de secuencias víricas en nuestro genoma y esto, claro está, tendrá algún significado, ¡digo yo!», responde Jal.

A pesar de lo que suscitan —enfermedades, absentismo laboral, epidemias, pandemias, plagas apocalípticas o ser la causa del vampirismo o la zombidificación en el cine y televisión—, lo cierto es que los virus conviven en armonía con los seres vivos. Evolucionan y se adaptan a sus hospedadores. Solo unos pocos —en el conjunto de la virosfera— y seguramente sin mala intención por su parte, provocan enfermedades.

Aunque, según  Jal: «Eso sí, también es cierto que cuando quieren —para no ser seres vivos—, pueden llegar a ser muy puñeteros».

En Virus: ni vivos ni muertos, su autor, que aunque a simple vist ano lo parezca también es profesor y neurovirólogo de la Universidad Autónoma de Madrid —y director del departamento de cultura científica del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa— habla de, ¡claro está!, los virus que producen enfermedades, de los que conviven en armonía, de los que han evolucionado y nos han hecho evolucionar, de los que utilizamos en investigación, en terapias. Pero ambién, en un segundo bloque, el libro se centra en el «Antivirus», es decir, los últimos avances en terapias paliativas y preventivas antivirales; tratamientos y vacunas y, ya puestos, se analizará el incomprensible —y peligroso— movimiento antivacuna.

Finalmente, un último bloque, necesariamente corto, recoge la parte llamada «No virus«, esto es, los seres vivos, bacterias y eucariotas, la microbiología de la vida para no confundirla nunca más con estos, digamos, organismos que, en contra de lo que decía aquel, «si se cayeran de una mesa, seguro que no se matarían».

José Antonio López Guerrero nos ofrece en Virus: ni vivos ni muertos, un interesante ejercicio de recopilación de todo lo que nos intriga sobre el fascinante mundo de los parásitos intracelulares que más dan que hablar en las noticias.

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