Marietta Blau, música de cámara en tiempos de la radiactividad

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«Permítame la libertad de llamar su atención sobre una cuestión muy cercana a mi corazón. Desde hace tres años, mi colega, la doctora Marietta Blau, vive en la Ciudad de México, una física experimental en el campo de la radioactividad y de los rayos cósmicos muy capacitada que podría prestar un valioso servicio a su país».

Traducción de un fragmento de la carta que Albert Einstein envió en 1941 al Ministro de Educación de México.  

TEXTO POR QUIQUE ROYUELA
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27 de Enero de 2017

La vida de Marietta Blau es, sin duda, toda una odisea provista de una serie de catastróficas desdichas que si bien no empañan el reconocimiento que tiene ser la pionera en el estudio de la desintegración nuclear causada por los rayos cósmicos mediante el desarrollo de la técnica de emulsión fotográfica son dignas de mención (incluso de una buena novela o película).

Esta mujer, judía, intelectual, amante de la música de cámara —gusto que heredó de su padre y la rica cultura vienesa en la que se crió—, nació en Viena en 1894 y fue una alumna distinguida en los estudios de las matemáticas y la física, tanto en la escuela de educación secundaria como en la Universidad de Viena, donde obtuvo su doctorado trabajando en la absorción de los rayos gamma. 

Marietta Blau en el Instituto del Radio de Viena
Marietta Blau en el Instituto del Radio de Viena

Una vez más se repitió la historia a la que las mujeres de la época estaban acostumbradas: a sabiendas de que las oportunidades de desarrollar su carrera laboral en el mundo académico y científico iban ser prácticamente nulas, decidió probar suerte en la empresa privada. No obstante, la aventura duró poco y abandonó su puesto de trabajo en una fábrica de tubos de rayos X de Berlín para convertirse en asistente de investigación en el Instituto de Física Médica de la Universidad de Fráncfort.

En su puesto en la Universidad, Marietta pudo hacer lo que más le gustaba: trabajar como física y, a la vez, ser docente, pues enseñaba a los médicos del instituto las bases teóricas y prácticas de la física aplicada a la radiología. Más tarde pudo aplicar estos conocimientos y la experiencia adquirida en este puesto al desarrollo de dispositivos utilizados en programas de terapia del cáncer que utilizaban radiactividad.

A su regreso a Viena en 1923 —en una época convulsa a nivel político y social tras la finalización apenas cuatro años antes de la Primera Guerra Mundial— consiguió entrar en uno de los centros de investigación en el campo de física nuclear más prestigiosos y desarrollados que había: el Instituto del Radio, donde desarrolló la famosa técnica de emulsión fotográfica para el estudio de los rayos cósmicos. 

Entrada del Instituto del Radio de Viena
Entrada del Instituto del Radio de Viena

No obstante, y aunque Marietta Blau fue una pionera en el estudio y aplicación de la radiactividad y de que se encontraba trabajando en el mejor centro de investigación posible en la época, el hecho de ser mujer y judía hizo que su carrera científica no fuese valorada en su justa medida. Y eso que lo peor estaba por llegar. Además de no ser reconocida en el ámbito científico por el hecho de ser mujer, su condición de judía le obligó a huir en 1938 con motivo de la anexión de su Austria natal (y laboral) a la Alemania nazi como una provincia del III Reich, con un Adolf Hitler proclamado canciller imperial cinco años antes.

Hitler pronuncia un discurso el 15 de marzo de 1938 desde el balcón del Palacio Imperial de Hofburg en Viena, Austria.

Discurso de Hitler el 15 de marzo de 1938 desde el balcón del Palacio Imperial de Hofburg en Viena. Créditos: Wikipedia

Emigró a Oslo y posteriormente a México, donde huyendo del régimen totalitario del Reichskanzler, se encontró en un país donde tampoco le resultó sencillo desarrollar su trabajo como física, ni siquiera con las recomendaciones del mismísimo Albert Einstein.

Fue en Estados Unidos, cuando se trasladó en 1944, donde pudo desplegar sus dotes como la gran física que era en la Comisión de Energía Atómica así como impartiendo clases en su puesto de profesora asociada en la Universidad de Miami y en la Universidad de Columbia, recibiendo becas de investigación, premios (Premio Lieben y Premio Erwin Schrödinger) y, ahora sí, reconocimientos por su trabajo.

Sin embargo, tuvo que pasar otro trago amargo cuando el físico británico Cecil Powell recibió el Premio Nobel de Física en 1950 por su descubrimiento del pión mediante emulsión nuclear, utilizando una técnica basada en el desarrollo de Marietta Blau. ¿Debería haber sido compartido este mérito con Marietta? Muchos creemos que sí.

Debido a la situación económica tan precaria que padecía por no haber recibido un salario durante gran parte de su carrera y carecer de seguro médico en Estados Unidos, tuvo que marcharse a Viena a ser operada de la vista (deteriorada por el uso de radiactividad).

El 27 de enero de 1970, Marietta Blau murió en una sala de cuidados intensivos de un hospital de Viena víctima del cáncer. 

 

Referencias y lectura recomendada:

Marietta Blau, Stars of Disintegration: Biography of a Pioneer of Particle Physics. Brigitte Strohmaier & Robert Rosner. Ariadne, Riverside, California 2006.

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