La tecnología que nos conecta con el arte

Por Quique Royuela

«La tecnología hace que me sienta más conectado con mi obra», dice el artista Eric Standley, profesor asociado de la Escuela de Artes Visuales de Virginia Tech, el Instituto Politécnico y Universidad Estatal de Virginia.

Y no es el único.

Estarás cansado de escuchar que ciencia y tecnología no tienen nada que ver con el arte, estarás aburrido de la que parece obligada separación entre ciencias y humanidades. Pero nada más lejos de la realidad. Existe un buen puñado de personas que tratan de reducir la brecha existente entre las denominadas dos culturas. Este término fue acuñado el 7 de mayo de 1959 por el físico y escritor Charles Percy Snow durante su conferencia en el Senado de Cambridge Las dos culturas, en la que argumenta y se lamenta de la ruptura entre ciencias y humanidades y cómo esta brecha generada supuso un gran obstáculo para la solución de graves problemas en la sociedad. El contenido de la charla fue recogido en la obra Las dos culturas y la revolución científica.

Charles Percy Snow

Entre quienes creen que es necesario unir ciencias y humanidades nos encontramos —orgullosos— los miembros de Principia, un proyecto que nació en el año 2014 con un firme propósito: reivindicar la ciencia como parte de la cultura a través de la unión de ciencias, humanidades y arte. De ahí que nuestro lema y objetivo sea: «Una única cultura».

 Y esto es lo que demuestra con su obra Eric Standley, un artista —crecido en una familia de ingenieros— que recurre a la tecnología para poder aumentar la complejidad de sus trabajos. Eso sí, haciendo más sencillo el proceso de creación.

 Su trabajo se compone, principalmente, de obras de papel cortado usando un láser de corte de precisión milimétrica. De esta manera, logra una complejidad que sería imposible de conseguir de un modo tradicional.

Detalle de la obra Zeno of Elea. Créditos: Eric-standley.com

Influenciado por la geometría de la ornamentación gótica e islámica y obsesionado, dada su naturaleza compulsiva, por los infinitos detalles que encuentra en estos estilos, Eric Standley aborda sus trabajos consciente de la dificultad que entrañan. Por ello elabora complejos diseños, primero como bocetos en papel que después plasma digitalmente, de sus vidrieras de papel cortado basados, muchos de ellos, en más de un centenar de capas de papel, cada una de las cuales contiene un diseño distinto que solo al final del proceso, una vez unidas todas las capas, se convierten en una única obra, una versión en 3D de su diseño inicial.

Detalle de la obra Zeno of Elea II. Créditos: Eric-standley.com 

Dada la complejidad de los trabajos que plantea, solo la tecnología puede ayudarle a conseguir su objetivo, de ahí que se sienta más conectado con su obra gracias a la tecnología, la cual le invita a reinventarse a diario y le plantea nuevos retos: «¿Puedo hacer algo más complejo?», se pregunta.

Obra Ithica. Créditos: Eric-standley.com
Detalle de la obra Ithica. Créditos: Eric-standley.com

Algunas de sus obras pueden llegar a estar formadas por más de 250 hojas de papel y tardar más de 1 año en terminarlo. Cada hoja se corta de forma individual y es examinada y retocada de forma manual por el artista, que se encarga de eliminar con precisión y paciencia —pese a que él mismo no se considera un artista paciente— el material sobrante.

Se considera un explorador, dada la necesidad de seguir indagando en lo que la tecnología puede hacer para aumentar la complejidad de su trabajo y —sobre todo— desde que alguien definió sus obras como de otro mundo.

Obra Either/Or Newmarch. Créditos: Eric-standley.com
Detalle de la obra Either/Or Newmarch. Créditos: Eric-standley.com

Al igual que su admirado James Joyce, estamos convencidos de que Eric Standley dejará su huella gracias al esfuerzo, tenacidad y la compulsión que caracteriza a su obra y su personalidad.

 

 

Referencias 

Deja tu comentario!