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11 Octubre

Fausto Elhuyar, el wolframio y la ‘política científica’ en la España de la Ilustración.

Por Bernardo Herradón

Fausto Elhuyar nació el 11 de octubre de 1755 en Logroño, en una familia vasco-francesa (apellido: D’Elhuyar) cuyo padre era médico y aficionado a la química. Fausto recibió una esmerada y completa formación académica, estudiando desde medicina a metalurgia, pero es especialmente conocido por sus investigaciones en química y mineralogía que le llevó —en colaboración con su hermano mayor Juan José (1754-1796)— al aislamiento del wolframio (número atómico Z = 74) en estado puro en 1783 a partir de la wolframita, un mineral de óxido de wolframio de composición no definida.

El wolframio es uno de los tres elementos químicos aislados por españoles (y el único aislado en España), los otros dos fueron el platino (Z = 78) —por Antonio de Ulloa (1716-1795) en 1735— y el vanadio (Z = 23) —por Andrés Manuel del Río (1764-1849), al que llamó eritronio, en 1801—.

Fausto Elhuyar fue profesor de Mineralogía en el Real Seminario Patriótico de Nobles de Vergara o Bergara, una institución científico-educativa, que durante la Ilustración contribuyó a cerrar la brecha de España con los países científicamente más avanzados a través de la contratación de profesores de prestigio como los hermanos Elhuyar o los franceses François Chavaneau (1754-1842) y Joseph Louis Proust (1754-1826). Aunque, por desgracia, la iniciativa no duró mucho tiempo.

Para completar su formación —y también dicen que como espías de la corona— los hermanos Elhuyar emprendieron viaje por Europa, visitando diversos centros de investigación. Estuvieron en la Escuela de Minas de Freiberg y en la Universidad de Upsala (Suecia) donde trabajaron con Torbern Olof Bergman (1735-1784), uno de los referentes de la química de finales del siglo XVIII que ya había estudiado la wolframita. Realizaron una corta visita al gran Carl Wilhelm Scheele (1743-1786) —descubridor de numerosos elementos, entre ellos el oxígeno— en Köping (Suecia) y de allí se trajeron una muestra de wolframita y la —importante— información proporcionada por Scheele de que en el mineral había un elemento nuevo, pues había sido capaz de preparar un óxido (el WO3) desconocido en la época. Acabaron su viaje en Viena y regresaron a Vergara, donde consiguieron aislar el wolframio por reducción de la wolframita con carbón. Sin embargo, su estancia en Vergara no pudo ser muy larga, pues Fausto se quedaron sin la ayuda de sus pensionados. En 1784, Juan José fue enviado al virreinato de Nueva Granada (actual Colombia), donde permaneció hasta su fallecimiento.

Fausto fue nombrado Director General de Minería de Nueva España (México) en 1786, puesto al que se incorporó en 1789, pues antes visitó diversos países europeos para aumentar su formación en mineralogía y metalurgia. Permaneció en América hasta 1821, año en el que México se independizó. Allí realizó una gran tarea organizadora.

Fausto Elhuyar regresó a Madrid en 1821, donde actuó como Director General de Minas desde 1822, realizando informes sobre distintas minas en España (Almadén y Rio Tinto entre ellas). Falleció en Madrid el 6 de enero de 1833.

Durante la Ilustración, se hicieron intentos para potenciar el avance científico en nuestro país. Pero, como tantas veces en nuestra historia, la política científica ha ‘experimentado arrancadas de caballo y paradas de burro’. Un buen ejemplo fue el Seminario de Vergara. Podría haber sido el germen de ciencia de calidad con profesores e invstigadores — como Fausto Elhuyar— que podrían haber creado escuela científica, que hubiese hecho más llevadero el penoso siglo XIX que vivió España.

Finalmente, unas palabras sobre el elemento que descubrieron los hermanos Elhuyar, que es uno de los metales con mayores aplicaciones.

El wolframio (símbolo: W) es el elemento químico con mayor punto de ebullición (5555ºC) y el segundo con el punto de fusión (3422ºC) más alto, sólo detrás del carbono. En estado puro es un metal dúctil y maleable. Cuando contiene pequeñas impurezas se vuelve duro, lo que le hace un metal muy empleado en la preparación de aleaciones para materiales de alta resistencia, especialmente en la fabricación de aceros. El wolframio es uno de los pocos metales capaces de emitir luz (luminiscente) cuando se calienta sin llegar a fundir, lo que se ha aprovechado durante muchos años como filamento en bombillas incandescentes. También tiene aplicación en electrónica.

El elemento Z = 74 tiene dos nombres oficiales: tungsteno y wolframio. Este último fue el que propusieron los hermanos Elhuyar, deriva del mineral wolframita del que lo aislaron. Se utiliza en España, Alemania y la mayor parte de Europa continental. El nombre alternativo deriva de la palabra sueca tung sten, que significa piedra dura, que se relaciona con la tungstenita (actualmente denominada scheelita), otro mineral mena del metal.