Ancel Keys: el científico que conectó la dieta y la salud cardiovascular

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Ancel Keys fue un fisiólogo estadounidense cuya influencia transformó nuestra comprensión sobre la relación entre la dieta y las enfermedades cardiovasculares. Desde sus primeros pasos en la investigación hasta su famoso Estudio de los Siete Países, Keys dejó una huella profunda en la nutrición y la salud pública, convirtiéndose en una figura clave en la lucha contra las enfermedades del corazón.

TEXTO POR ARIADNA DEL MAR
ILUSTRADO POR ELISA JAÉN
ARTÍCULOS | EFEMÉRIDES
MEDICINA | NUTRICIÓN
26 de Enero de 2026

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Primeros pasos: de la biología a la fisiología humana

Nacido en 1904 en Colorado Springs, Ancel Keys creció en un entorno académico que despertó su curiosidad científica desde joven. Tras completar una licenciatura en economía política en la Universidad de California, Berkeley, descubrió su verdadera vocación en las ciencias biológicas. Obtuvo un doctorado en fisiología en la Universidad de Cambridge, marcando el inicio de una carrera que revolucionaría la medicina preventiva.

A mediados de los años 30, Keys se dedicó a estudiar la adaptación humana a condiciones extremas. Sus primeras investigaciones sobre los efectos de la altitud y el ejercicio físico en el cuerpo humano fueron pioneras en el campo de la fisiología. Durante la Segunda Guerra Mundial, esta experiencia lo llevó a diseñar las famosas raciones K para los soldados estadounidenses, un alimento compacto y altamente calórico que fue fundamental para las tropas en combate.

El Estudio de los Siete Países: una revolución en la nutrición

El hito más importante de la carrera de Ancel Keys llegó con su ambicioso Estudio de los Siete Países, iniciado en los años 50. Este proyecto marcó un antes y un después en la forma de abordar la nutrición y las enfermedades cardiovasculares.

Keys y su equipo seleccionaron siete países con estilos de vida y dietas muy diferentes: Estados Unidos, Japón, Italia, Grecia, Finlandia, Yugoslavia y los Países Bajos. El objetivo era entender por qué algunas poblaciones sufrían mayores tasas de enfermedades del corazón que otras.

El estudio reveló una relación directa entre el consumo de grasas saturadas, el colesterol y la incidencia de enfermedades cardiovasculares. Por ejemplo, las poblaciones del Mediterráneo, como las de Italia y Grecia, presentaban tasas significativamente más bajas de enfermedades cardíacas debido a su dieta rica en frutas, verduras, pescado y aceite de oliva. En contraste, los países con dietas más ricas en grasas animales, como Estados Unidos y Finlandia, mostraban tasas mucho más altas de estas enfermedades.

El vino tinto ha sido ampliamente descrito como beneficioso para la salud porque algunos de sus componentes pueden ser beneficiosos, sin embargo, el alcohol en sí mismo es una sustancia que aumenta el riesgo de enfermedades hepáticas, algunos tipos de cáncer y trastornos metabólicos, por lo que no se puede ni debe incluir dentro de una diera saludable.

La hipótesis del colesterol: un cambio de paradigma

Keys fue uno de los primeros en popularizar la idea de que las grasas saturadas y el colesterol dietético eran factores de riesgo clave en las enfermedades cardiovasculares. Aunque esta idea fue inicialmente controvertida, con el tiempo se convirtió en una piedra angular de las recomendaciones dietéticas modernas.

El impacto de su trabajo se extendió más allá de la comunidad científica, llegando al público general a través de libros como Eat Well and Stay Well, que escribió junto a su esposa, Margaret Keys. Este libro promovía una dieta baja en grasas saturadas, rica en alimentos integrales y basada en patrones alimentarios como la dieta mediterránea.

La dieta mediterránea: un modelo global de salud

El trabajo de Ancel Keys también popularizó el concepto de la «dieta mediterránea», considerada hoy en día como uno de los patrones alimentarios más saludables del mundo. Según Keys, esta dieta, rica en frutas, verduras, cereales integrales, legumbres, pescado, aceite de oliva y vino tinto moderado, era una de las principales razones por las cuales las poblaciones del Mediterráneo disfrutaban de una mejor salud cardiovascular. El vino tinto ha sido ampliamente descrito como beneficioso para la salud porque algunos de sus componentes pueden ser beneficiosos, sin embargo, el alcohol en sí mismo es una sustancia que aumenta el riesgo de enfermedades hepáticas, algunos tipos de cáncer y trastornos metabólicos, por lo que no se puede ni debe incluir dentro de una diera saludable.

Keys llegó a adoptar este estilo de vida él mismo, mudándose con su esposa a un pequeño pueblo en el sur de Italia llamado Pioppi, donde vivió hasta los 100 años. Su longevidad fue vista por muchos como una prueba viviente de los beneficios de la dieta mediterránea.

Críticas y controversias

Aunque la influencia de Ancel Keys es innegable, su trabajo también ha sido objeto de críticas. Algunos investigadores señalaron que el Estudio de los Siete Países excluyó países que no respaldaban su hipótesis, lo que generó debate sobre la validez de sus conclusiones. Además, con el tiempo, se ha demostrado que no todas las grasas son perjudiciales: las grasas insaturadas, como las del aguacate y las nueces, son beneficiosas para la salud.

Sin embargo, el trabajo de Keys abrió la puerta a un enfoque más detallado y matizado en el estudio de la nutrición, sentando las bases para futuras investigaciones.

Legado e impacto

El legado de Ancel Keys trasciende su investigación. Su trabajo inspiró cambios en las políticas de salud pública, promoviendo dietas más saludables y reduciendo la incidencia de enfermedades cardiovasculares en todo el mundo. Gracias a él, conceptos como la dieta mediterránea y la relación entre alimentación y salud se han convertido en pilares del cuidado preventivo.

Hoy, más de medio siglo después del Estudio de los Siete Países, la ciencia de la nutrición sigue evolucionando, pero las contribuciones de Ancel Keys permanecen como un referente fundamental.

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