Espiando a Vesta

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A través de la sonda Dawn (NASA) hemos podido conocer la morfología del gran asteroide Vesta, obteniendo detalles nunca antes vistos. A través de los grandes eventos de impacto se ha podido interpretar cómo el aspecto de la superficie del asteroide se ha ido modificando con el paso del tiempo, obteniendo así la historia geológica del asteroide y pudiéndola comparar con la de otros astros.

TEXTO POR ANTONIO PÉREZ VERDE
ILUSTRADO POR CRISTINA ESCANDÓN
ARTÍCULOS
ASTRONOMÍA | CUERPOS CELESTES
4 de Diciembre de 2014

Seguro que todos habéis oído hablar del cinturón principal de asteroides, aquél comprendido entre Marte y Júpiter, formado por cuerpos celestes menores que no pudieron llegar a componer un planeta, según afirman algunas teorías. Pues bien, en este cinturón existen dos cuerpos que superan en tamaño a los demás: Ceres y Vesta.

El primero de ellos pasó de ser un asteroide a calificarse como un planeta enano allá por la época en la que Plutón dejó de ser un planeta del Sistema Solar. Vesta, por su parte, no subió de categoría y sigue siendo un asteroide. Eso sí, un gran asteroide.

Puestos en contexto, existe una sonda llamada Dawn, lanzada por la NASA en 2007, cuyo objeto de estudio es el planeta enano Ceres. Si todo marcha según lo previsto, llegará en marzo de 2015. Pero de camino, hizo una parada –desde julio de 2011 hasta septiembre de 2012– que Dawn empleó en orbitar el otro cuerpo del que os he hablado: Vesta.

En los 14 meses que Dawn estuvo rondando al gran asteroide, ha sido capaz de revelar muchas de las intimidades que tenía celosamente guardadas. Parte de esas intimidades han sido publicadas en forma de mapas a lo largo de una serie de artículos científicos liderados por David A. Williams de la Universidad de Arizona, R. Aileen Yingst del Instituto de Ciencias Planetarias y W. Brent Garry del Centro de vuelo espacial Goddard que se podrán ver en el volumen 244 (Diciembre 2014) de la revista Icarus en una edición especial dedicada al asteroide.

Mapa detallado de la superficie del asteroide Vesta a partir de los datos obtenidos con la sonda Dawn.
Mapa detallado de la superficie del asteroide Vesta a partir de los datos obtenidos con la sonda Dawn. Fuente: NASA/JPL-Caltech/ASU.

El objetivo que se ha pretendido llevar a cabo con estos mapas ha sido el de determinar la historia geológica a través de un detallado análisis de su superficie. De los resultados podemos destacar dos grandes eventos de impacto meteoríticos, llamados Veneneia y Rheasilvia, que moldearon el aspecto de Vesta en su época más temprana. Mucho más tarde, otro gran evento de impacto llamado Marcia, terminó de moldear el asteroide hasta su configuración actual.

Los asteroides apenas han sufrido cambios en su composición desde la creación del Sistema Solar

Los mapas creados por la sonda Dawn no son el mero antojo de un grupo de científicos locos, pues su utilidad va mucho más allá del mero conocimiento de la superficie de un asteroide. La utilidad de esta misión radica en la posibilidad de conocer el origen de la vida a través de la historia de Vesta. Esto se debe a que los asteroides, al igual que los cometas, apenas han sufrido cambios en su composición desde la creación del Sistema Solar. Son una excelente ventana al pasado y al conocimiento de los componentes básicos necesarios para la vida, que –según defienden varias teorías– podrían estar albergados en estos cuerpos menores.

“La campaña de mapeo de Vesta duró dos años y medio. Los resultados nos permitieron reconocer una escala de tiempo geológico y ahora podremos compararla con la de otros planetas”, explica Williams, co-líder de la investigación. Todos estos mapas han sido posibles gracias a las imágenes obtenidas por una cámara especial diseñada por el Instituto Max Planck para la Investigación del Sistema Solar y el Centro Aeroespacial Alemán (DLR, por sus siglas en alemán).

"El mapeo fue crucial para adquirir un mejor conocimiento de la historia geológica de Vesta, pero también para poner en contexto información sobre la composición obtenida con otros instrumentos a bordo de la sonda”afirma Carol Raymond, subdirectora de la misión Dawn en el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL, del inglésJet Propulsion Laboratory) de la NASA en Pasadena (Estados Unidos).

Imagen de Vesta tomada por la sonda Dawn el 17 de julio de 2011 a una distancia de 15.000 Km.
Imagen de Vesta tomada por la sonda Dawn el 17 de julio de 2011 a una distancia de 15.000 Km. Fuente: NASA/JPL-Caltech/UCLA/MPS/DLR/IDA.

Para los más curiosos que se pregunten de dónde viene el nombre del asteroide: como en la mayoría de los planetas, satélites y asteroides procede de la cultura romana y en el caso de Vesta conmemora a la diosa romana del hogar. En la capital italiana, junto al foro, aún se puede visitar la casa de las vestales, que eran las cuidadoras del fuego sagrado del templo de Vesta, justo al lado.

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